Pensábamos en esto antes de que fuera obligatorio.
Ethyka nace de una convicción simple: la ética de la inteligencia artificial no puede ser un PDF que nadie aplica. Tiene que ser declarable, legible y verificable.
Llevamos en la ética de la IA desde 2018.
Empezamos a hablar de ética en IA en 2018, cuando casi nadie lo hacía y no era tendencia: era convicción. Lo defendimos en medios, escenarios y proyectos cuando todavía sonaba a ciencia ficción.
Hoy el Reglamento Europeo de IA convierte en ley lo que entonces era una preocupación de unos pocos. El Artículo 5 prohíbe la manipulación. Nosotros seguimos en el mismo sitio —solo que ahora el resto del mundo también mira aquí.
Cuatro convicciones que no negociamos.
La ética no es un PDF, es un código.
Los principios que no se pueden ejecutar son decoración. Por eso el estándar son ficheros que un agente lee y obedece, y un auditor verifica.
Persuadir no es manipular.
En esa línea cabe toda la diferencia entre servir a una persona y usarla. Nuestro trabajo es trazarla por escrito y defenderla con pruebas.
Lo abierto gana.
Las reglas de la ética de las máquinas no pueden tener dueño. Ethyka es CC BY 4.0: cualquiera puede adoptarlo y mejorarlo sin pedir permiso. Así nacen los estándares que duran.
Declarar es fácil; cumplir es el trabajo.
Prometer lo hace cualquiera. Que tu agente mantenga su palabra cuando alguien intenta rompérsela —ahí está el valor, y ahí estamos nosotros.
Ethyka es un proyecto de Acuilae Labs.
Ethyka lo desarrolla Acuilae Labs, una empresa española afincada en Madrid que lleva años trabajando en la frontera entre tecnología, personas y ética.
Hablamos de esto cuando todavía no tocaba.
El estándar está abierto. Empieza por declarar.
Genera el ethics.md de tu agente gratis, o hablemos de cómo verificar que lo cumple.